"Un espacio abierto a las artes en Inca" /Revista ENKI
Un espacio abierto a las artes en Inca Revista ENKI

"Un espacio abierto a las artes en Inca" /Revista ENKI

Can Monroig, un espacio abierto a las artes en Inca.

"Marie Noëlle Ginard y Roberto López-Hinton son los propietarios de Can Monroig; y al mismo tiempo son también los responsables de su restauración. Un excelente trabajo, resultado de sus largos años de experiencia dedicados a la restauración de casas y al interiorismo. Tras varios años dedicados a la decoración y restauración de mobiliario antiguo, así como a la recuperación de elementos y materiales tradicionales de la construcción (baldosas de barro, suelos de piedra, puertas de época, dinteles y columnas de piedra, etc.) decidieron dedicarse por entero a la restauración integral de casas.
"Llevamos alrededor de 18 años metidos en antigüedades, decoración y más recientemente restauración. La restauración de Can Monroig ha sido para nosotros la manera de enseñar cómo entendemos nuestro trabaio a nivel estético o técnico pero además dice mucho de nosotros mismos. Es un espacio muy vivido, muy personal y creo que esto conseguimos transmitirlo".


can Monroig en ENKI           can Monroig en ENKI


En la restauración de esta casa, que fue completa y en la que se la despojó de todo añadido -hecho que permitió descubrir elementos de diferentes épocas, musulmana, gótica o barroca-, se utilizaron materiales y técnicas tradicionales que se usaron también en su día: tapial, morteros de cal y tierra... técnicas y materiales que son ejemplo ahora de la construcción moderna con criterios sostenibles.

Quien visita Can Monroig, nada más entrar se da cuenta de que se encuentra en un espacio con una vibración propia muy especial. Un algo, no sabes qué, que te hace sentir bien y cómodo en ella. Sus diferentes ambientes. creados a raíz de su personal restauración, durante la cual se eliminaron muchos tabiques, lo que dio como resultado a grandes salas abiertas y espaciosas en las que se comunican diferentes alturas de la vivienda.
Durante la restauración descubrieron algunos arcos que se han dejado a la vista, así como un horno gótico, entre otros muchos elementos a destacar.

Can Monroig es una casa de sorpresas.

Todos estos elementos, sumados a su experiencia como interioristas y a su importante colección de muebles y lámparas de diseño, combinados con arte contemporáneo, muebles y puertas "customizados" por la misma Marie Noélle y convertidos así en auténticas obras de arte, dan a Can Monroig un carácter muy personal y único.
Can Monroig vendría a ser su proyecto más personal, al fin y al cabo es su casa y allí viven. Al mismo tiempo, Can Monroig es el mejor escaparate de lo que estos dos profesionales son capaces de hacer, por lo que lo han convertido en una especie de showroom que abren al público en ocasiones puntuales. Es un perfecto ejemplo de su buen hacer tanto si hablamos a nivel de restauración, como si lo hacemos de su inquietud y sensibilidad por las artes'
"Enseñándolo damos algo de nosotros misrnos a los demás, abrimos un espacio privado e íntimo al público. Algo poco comprensible para los mallorquines, que suelen ser muy celosos de su intimidad. ¿Por qué lo hacemos? Porque creemos que esta casa nos está dando mucho y queremos devolverlo o compartirlo. Es una experiencia arquitectónica, estética, artística... debemos dar la posibilidad
a otros de se expresen desde Can Monroig".
Su generosidad hace que compartan esta maravilla con todos nosotros a través de los innumerables actos organizados: cenas gourmet, conciertos de música experimental, presentaciones de libros, lecturas poéticas... así como exposiciones del arte más actual, como video-proyecciones, etc. Por poner algunos ejemplos, podemos destacar las cenas a cargo del Chef Jorge Salazar, asturiano con restaurante propio en el barrio de Santa Catalina de Palma; o de Andreu Genestra, Chef de reconocido prestigio internacional (ahora en el Hotel Formentor).
"La idea inicial era reunir a un grupo de gente de la cultura, el arte, la decoración, etc. y alrededor de una comida charlar un poco. Lo bueno es que mezclábamos a gente de diferentes nacionalidades y profesiones que no se conocían entre sí".

Si hablamos de las diferentes actuaciones musicales, recordaremos la de Pelusa (Floren Guillén), del alemán residente en Berlín Mando, internacionalmente reconocido especialista de BeatBox, así como la reciente actuación del grupo L'Équitibriste. Uno de los conciertos a destacar es el de Kaum, dúo formado por los músicos Silvina Ávila y Jan Gerdes, con sede en Berlín, actuación ésta que contó con proyecciones a cargo de Pau Caracuel.
Si hablamos de exposiciones, tenemos que remontarnos a 2006, fecha en la que aún sin terminar la reforma inauguraron la primera exposición con obras de Marie Noélle y Joan Llompart.
Han participado en diferentes ediciones de lncart, y han colaborado con diferentes galerías de arte como lntersecció Art de Palma o Addaya Centre dArt Contemporani de Alaró. En colaboración con este centro han presentado dos propuestas expositivas, "Metamorfases" de Pablo Fernández Pujol (Cádiz, 1977), y 'Alter Ego" de Gisela Ráfols (Vilafranca del Penedés, Barcelona, 1984), ambos proyectos realizados durante la diferentes residencias artísticas que estos artistas realizaron durante 2011 en Addaya.

"Lo que tenemos bien claro es lo que no somos.' ni una galería, ni un centro cultural, ni una tienda... Can Monroig quiere ser un espacio privado que se abre para compartir con otras personas experiencias y "expresiones". Nuesftas experiencias profesionales en restauración o interiorismo pero también nuestras "expresiones". Nuestra manera de entender la vida y el arte.
Can Monroig no es solo una casa más o menos bonita. Es un espacio que se ha vivido mientras se restauraba y que ahora quiere transmitir que el arte o la cultura pueden estar en todas partes, en la calle o en las casas. Otra manera de vivirlo, entre grupos pequeños, más privado, más íntimo, de manera que invite a la contemplación relajada".

Al tratarse de un espacio privado, y a la vez, como hemos dicho, su vivienda, no trabajan con una programación a meses vista: todo depende de las propuestas que les llegan, que son muchas y variadas, y de cómo éstas pueden encajar en su día a día. Quien lo desee, puede estar atento; en los próximos meses quién sabe, puede haber de nuevo propuestas como performances, lecturas o conciertos.

Queda claro que Can Monroig es mucho más que una casa; es un oasis cultural en el centro de lnca, y Roberto y Marie Noélle son mucho más que dos inquietos restauradores de casas o interioristas. Con su ilusión y esfuerzo están convirtiendo Can Monroig en un espacio alternativo de referencia en diferentes ámbitos. Algo muy de agradecer, en estos tiempos de penurias, y más partiendo de una iniciativa totalmente privada. ¿Alguien da más?"

Tomeu Simonet
Director de la galería Addaya.
Revista ENKI nº 2, Marzo 2012.