Proyecto de restauración interior de una casa de pueblo en Bunyola

Esta es una pequeña casa de pueblo en Bunyola construida junto a la montaña en el camino que va hacia la comuna.  Construida con gruesas paredes de piedra y barro, revestidas antiguamente con mortero de cal; en los años ochenta fue rehabilitada usando cemento portland, tanto en paredes interiores como exteriores, en los forjados y en la solería.
Como consecuencia, al ser el cemento un material demasiado rígido e impermeable para este tipo de construcciones, la casa sufría de humedades, malos olores, condensación, excesivo frío en invierno y calor en verano.

                      La cocina antes de restaurar                         retirando el cemento de las paredes                      La casa antes de la restauración                        La casa antes de la restauración y mientras se retiraba el cemento que recubría las paredes

La restauración consistió en picar todas las paredes interiores de la casa, llegando hasta las antiguas paredes de tierra y piedra, recubriéndolas de mortero de cal. Los acabados de la casa, bastante orgánicos y muy naturales, no están fuera de lugar ya que nos recuerdan cómo en el momento de su construcción se ganaron metros escarbando la roca de la montaña a modo de cueva.

Acabados orgánicos y ecológicos
Paredes con acabados en tierra

Redistribución de los espacios, apertura de un hueco tapiado que ha permitido abrir la vivienda a una pequeña terraza de antiguo uso comunitario, recuperación de una bóveda de cañón construida en marés en el viejo establo y que ahora tiene la función de pequeño comedor pero lleno de encanto.


Antiguo establo reconvertido en comedor
Antiguo establo reconvertido en comedor


Así mismo, utilizamos materiales recuperados como terracota antigua para los suelos de la planta baja, madera de roble macizo para el salón y tadelakt en las paredes de los baños.

Suelos de terracota antigua en una casa de Bunyola
Suelo de terracota antigua


Recuperación del marés en la escalera
Recuperación de la piedra de marés en el hueco de la escalera

Restauración de la escalera
Suelos de "trespol" mallorquín, madera de roble macizo, mortero de cal y tierra en paredes; bóveda de marés restaurada.

Paredes de tierra restauradas


Casa escarbada en la montaña
El antiguo establo escarbado en la montaña

Detalle

Proyecto de restauración interior en Bunyola, Mallorca, 2016.
Dirección de obra y ejecución: Robert López Hinton y Marie-Noëlle Ginard, by Can Monroig.









 

Can Monroig, La casa.

La primera vez que vimos Can Monroig

Fue en el año 2002, creo recordar que un día de junio sobre las tres de la tarde; Robert y yo habíamos quedado en Inca con Sebastián Mora, propietario de una casa que estaba a la venta en la ciudad.

Veníamos andando desde el centro de la ciudad, y al ver que nos habíamos alejado un poco de las calles principales  le dije a Roberto a modo de advertencia:"está muy lejos del centro, ya puede estar bien esta casa...". En aquel momento vivíamos y trabajábamos en Pollença; buscábamos una casa para restaurar, vivir en ella y que al mismo tiempo nos sirviera de estudio o showroom.

fachada antigua de can monroig                                    

Cuando al entrar por la calle gerrers nos encontramos de frente con la fachada de Can Monroig me quedé callada. Es difícil explicar lo que sentimos al atravesar la puerta por pimera vez. A pesar de estar subdividida en muchas habitaciones, la casa era enorme y amplia, con una distribución distinta a la habitual -los arcos perpendiculares a la fachada y no paralelos-; se adivinaba un arco ojival en una pared que nos separaba de la casa vecina -coup de coeur!-; una de las habitaciones tenía suelo de losa de piedra, las demás suelo de barro antiguo; las paredes encaladas y las vigas de madera; al fondo un patio, en el primer piso tres salas inmensas...

Era una casa bastante "pura" y con toda seguridad no había sido reformada en  los últimos 100 años.

entrada de can monroig

Llevaba 25  años sin ser habitada y eso se notaba: humedades, desconches en las paredes, entradas de agua en la cubierta, fachada en mal estado, el porche del patio invadido por la vegetación... Para dos amantes de las ruinas como nosotros  era una verdadera joya. No tardamos más de veinte minutos en decidir que queríamos comprarla.

La casa pertenecía a la familia Salas  desde el siglo XVI y era más conocida como Can Monroig d'abaix para diferenciarla de Can Monroig de Sa plaça -ya desaparecida- que estaba cerca del  ayuntamiento.

antepasados de can monroig

Monroig (Muntrog o Montroig) fue uno de los caballeros que acompañaron a Jaume I en la conquista de Mallorca:
"Montrog (Arnaldo) cupiéronle en el término de Inca las alquerías Beriracha y Benirocabli de seis jovadas y un molino de la fuente de Canet llamado Aboember por indiviso con el rey. Otro Araldo de Monroig tal vez el mismo en 1290 fue jurado de la ciudad de Mallorca por la clase de artesanos."  Memoria de los pobladores de Mallorca.
"Fueron nombrados cuatro personas, dos cristianas y dos judías para acordar los precios de ventas y alquileres de las casas del que sería el Call, pero ante los precios se quejó la Universidad de Inca formulando escrito al rey y paralizando todo el proceso quedando en suspenso por un periodo de 10 años donde el gobernador dió orden de ejecutar la sentencia y continuar con el proceso del Call , pero no fué hasta 1363 con el nuevo gobernador Bernardo de Tous que se comenzó a ejecutar, se nombran una nueva comisión de valorización formada por Montroig y Palou  (cristianos) con Faquim y Fallux (judíos)." Wikipedia, barrio judío de Inca.

La restauración (ver más)

Por increible que parezca compramos Can Monroig sin saber cómo íbamos a financiar este poyecto. Fuimos osados, ingenuos y bastante inconscientes, nunca lo hemos negado.

Tardamos dos años en iniciar las obras, otros dos en restaurar las cubiertas, las paredes o los forjados, tirar tabiques o abrir espacios; liberamos un gran arco gótico que apareció durante la reforma, desentarramos un horno y varios aljibes de piedra; bajamos el suelo por debajo del nivel de la calle....

 En el 2006 nos mudamos a vivir a la casa sin haber terminado las obras; un par de habitaciones habitables, una cocina provisional  y un cuarto de baño nos bastaban; el resto de la casa estaba por terminar, el suelo de la planta baja y el subterráneo se había excavado hasta el nivel de la tierra.
El primer invierno lo pasamos sin cristales en las ventanas ni puertas en la planta baja.

restaurando can monroig                            restaurando can monroig                                                                                                   

A finales de ese mismo año fuimos conscientes de que no podíamos terminar las obras si debíamos pagar a otros la ejecución. Tras unas semanas de desánimo total decidimos continuar el trabajo nosotros mismos.

Finalmente la casa saldría ganando. Entre dirigir una obra queriendo transmitir a otros el efecto final que buscas y hacerlo tú mismo, siempre hay una diferencia. Las paredes trabajadas a mano, los suelos transformados piedra a piedra, las vigas pintadas con pincel y no con brocha, la fachada restaurada imitando la pátina antigua....mil y un detalles y un especial interés en que el trabajo fuera artesanal y respetuoso con lo antiguo dieron a la planta baja de Can Monroig un encanto especial, como si aquí no hubiéramos tocado nada y todo llevara así años.

En una ocasión una vecina de Inca llamó a nuestra puerta y pidió visitar la casa; su hija estaba preparando un trabajo sobre el gótico en Inca y quería fotografiar nuestros arcos. En aquella época no habíamos terminado la restauración pero estaba ya en su fase final. La madre se me acercó, con mucha amabilidad y en tono comprensivo me dijo:"esta casa es preciosa pero vais a tener que invertir mucho dinero para arreglarla". Me quedé de piedra ¡llevábamos cinco años restaurando can Monroig!!!

Tras cinco años de obras y mucho esfuerzo, en noviembre del 2009 y coincidiendo con el "Dimecres Bo" inauguramos Can Monroig con una fiesta a la que invitamos a algunos amigos. Durante el "Dijous Bo"(fiesta principal de Inca) se corrió la voz de que podía visitarse la casa y nos sorprendió gratamente el número de personas que acudieron ese día a verla

Inauguracion de can Monroig

Habíamos terminado la restauración de una casa que quería ser nuestra tarjeta de visita, referente de la restauración sostenible y recuperación del patrimonio civil a la que nos dedicamos; nosotros teníamos una casa increíble que enseñar, con un trabajo del que nos sentíamos orgullosos pero no había clientes porque estábamos en plena crisis económica.

Marie-Noëlle Ginard Féron
Robert López Hinton
Can Monroig
Inca, Mallorca
18 de agosto 2014

Cuando los milenios son instantes /casa en Buger (I)

"¿Conoces el país donde florece el limonero, centellean las naranjas doradas entre el follaje oscuro, una suave brisa sopla bajo el cielo azul, y hallar se puede al silencioso mirto y al alto laurel? ¿lo conoces acaso?¡Hacia allí, hacia allí quisiera yo ponerme junto a ti, amado mío!" (Goethe)  

"Kennst du das Land, wo die Zitronen blühn, Im dunkeln Laub die Gold-Orangen glühn, Ein sanfter Wind vom blauen Himmel weht, Die Myrte still und hoch der Lorbeer steht? Kennst du es wohl? Dahin! dahin Möcht ich mit dir, o mein Geliebter, ziehn." (Goethe)

almendros en flor, Mallorca

Al amanecer voy al huerto que hay junto a mi casa y me siento justo en el borde del bancal a contemplar los almendros, los olivos y las bellas montañas que se ven allá a lo lejos.
Mi padre me reprende porque cree que no debo perder el tiempo en esas cosas, sino dar de comer a los animales y preparar los utensilios para marchar al campo a trabajar, pero yo no puedo olvidar ese momento del día en que, durante unos segundos, todos los animales de la finca aguantan la respiración mientras los primeros rayos de sol asoman tras las montañas.

Paisaje de Es Raiguer



fachada esgrafiada

Nuestra casa es pequeña, la construyó mi bisabuelo, no hay mucho sitio donde dormir, mis abuela y yo lo hacemos en un camastro muy cerca del hogar y mis hermanos pequeños duermen en el otro lado de la habitación junto a mis padres.


Hogar de una cocina mallorquina
"llar tancat" a Capocorb vell. Dibujo extraido del libro
"Cases de possesió" de García Iniesta y Oliver Sunyer


Por eso, este invierno, mi padre y el "mestre d'obres" del pueblo empezaron a construir nuevas habitaciones y una sala con un portal de piedra muy grande que miran hacia el sur. Yo estoy contenta porque así podré ver el amanecer desde la entrada de casa, y quizás entonces dejen de regañarme.
Dicen en el pueblo que somos ricos, pero a mí no me lo parece; que mi padre ha heredado unas tierras y que por eso ahora está construyendo un portal enorme, con unas piedras de marés que no sé de donde las trajeron, pero tuvo que ser con carro por lo mucho que pesan.
Me gusta ver como los hombres levantan las paredes de la nueva casa colocando los pedruscos de uno en uno, y como entre cada hilera van echando el barro que yo y mis hermanos amasamos el día anterior.
Ayer mi abuela encaló de rojo el portal, dice que el cura así se lo exigió, pero yo no entiendo bien porqué.


portal de marés en una casa mallorquina

Cuando las paredes tengan la altura suficiente cubrirán la casa con unos tablones de madera y unas tejas que trajeron de una "teulera" de Inca.


Desmontado el tejado


Pero hoy el "mestre d'obres" está enfadado conmigo y no me deja ayudar. Todo porque hace unos días, mientras los hombres andaban ocupados en levantar la pared principal, y uno de ellos quiso llevarse unas piedras de la casa circular, yo me eché a llorar y a gritar para que no lo hicieran.


talaiot en Buger
Restos del muro talaiótico del yacimiento de Cas Eixamer i des Puig,


Talaiot
Alzado y planta de un Talaiot
www.spanishart

Yo la llamo la casa redonda, está a unos cuantos pasos de mi propia casa, a un lado del camino. Deberíais verlas, está construida con unas piedras muy grandes.
Algunas noches de invierno, mientras cenamos junto al hogar, mi madre cuenta historias sobre los gigantes que la construyeron. El maestro del pueblo se enfada mucho cuando se entera.
Dice que esas piedras llevan miles de años aquí y que eso no es obra de ningún gigante sino de nuestros antepasados que llegaron de unas tierras muy lejanas donde aprendieron a construir así.
A veces, cuando nadie me mira, atravieso el portal y me quedo en el interior un rato. Barro un poco el suelo con una rama, arranco las hierbas que crecen en las juntas de las piedras, y me siento en el centro de la sala; entonces noto como el vello se me eriza y me entran ganas de llorar.
Si cierro los ojos y pongo mucho empeño, veo a las mujeres y a los niños de otro tiempo calentándose alrededor de el fuego, comiendo o jugando, paseándose y pisando la hierba como yo lo hago todos los días.
Porque yo sé que cuando esté muerta y los hijos de mis hijos también hayan muerto, otras personas vivirán en la casa que hoy estamos construyendo, quizás vengan de otras tierras, quizás no hablen la misma lengua que hablo yo,
pero cuando se encuentren entre estas paredes de piedra y barro, y cierren los ojos durante un rato, me imaginarán sentada junto al portal rojo mirando las montañas y el mar, tan lejos.

"Aqui es fácil todavía distinguir el sonido armónico y separarlo de lo espúreo, del ruidoso caos, y se nos permite viajar sin esfuerzo a un paraíso original todavía próximo, para el que los milenios son instantes".
"la casa popular mallorquina" Carlos Garcia -Delgado Segres


Empezamos el año 2015 con un nuevo proyecto de restauración sostenible y decoración en Mallorca. Se trata de una casa antigua de la zona de Es Raiguer, una casa de más de doscientos años - una parte de la casa incluso más antigua-.
Al otro lado del camino hay un yacimiento talaiótico, y sin duda existe una relación entre las enormes piedras de los talaiots y las paredes de las casa antiguas.

Esta casa hace unas décadas sufrió algunas restauraciones poco adecuadas como la de la fachada principal revocada con cemento y pintura plástica, las vigas de hormigón en el porche o el revestimiento de cemento en las paredes del interior.
La casa es preciosa y nada más empezar nos ha dado una alegría: debajo del cemento y la pintura plástica que cubrían el portal de marés ha aparecido un encalado antiguo de color almagre.
En fin, como decíamos ayer, muchas casas mallorquinas se encalaban con color y aquí está la prueba.

Como ya os contamos a través de la fotografía en #Houses_we_would_love_to_restore entre todos hagamos un esfuerzo por conservar este rico patrimonio arquitectónico del que gozamos en Mallorca.


Texto: Marie-Noëlle Ginard
Fotos: Robert López Hinton
Abril 2015

 

Can Monroig, La casa.

La primera vez que vimos Can Monroig

 

Fue en el año 2002, creo recordar que un día de junio sobre las tres de la tarde; Robert y yo habíamos quedado en Inca con Sebastián Mora, propietario de una casa que estaba a la venta en la ciudad.
Veníamos andando desde el centro de la ciudad, y al ver que nos habíamos alejado un poco de las calles principales  le dije a Roberto a modo de advertencia:"está muy lejos del centro, ya puede estar bien esta casa...".

En aquel momento vivíamos y trabajábamos en Pollença; buscábamos una casa para restaurar, vivir en ella y que al mismo tiempo nos sirviera de estudio o showroom.


can monriog fachada

Fachada de Can Monroig en el año 2002

Cuando al entrar por la calle gerrers nos encontramos de frente con la fachada de Can Monroig me quedé callada. Es difícil explicar lo que sentimos al atravesar la puerta por pimera vez. A pesar de estar subdividida en muchas habitaciones, la casa era enorme y amplia, con una distribución distinta a la habitual -los arcos perpendiculares a la fachada y no paralelos-; se adivinaba un arco ojival en una pared que nos separaba de la casa vecina -coup de coeur!-; una de las habitaciones tenía suelo de losa de piedra, las demás suelo de barro antiguo; las paredes encaladas y las vigas de madera; al fondo un patio, en el primer piso tres salas inmensas...

Era una casa bastante "pura" y con toda seguridad no había sido reformada en  los últimos 100 años.


can monroig antes de restaurar

Entrada de la casa

Llevaba 25  años sin ser habitada y eso se notaba: humedades, desconches en las paredes, entradas de agua en la cubierta, fachada en mal estado, el porche del patio invadido por la vegetación... Para dos amantes de las ruinas como nosotros  era una verdadera joya. No tardamos más de veinte minutos en decidir que queríamos comprarla.


La casa pertenecía a la familia Salas  desde el siglo XVI y era más conocida como Can Monroig d'abaix para diferenciarla de Can Monroig de Sa plaça -ya desaparecida- que estaba cerca del  ayuntamiento.





antepasada can monroig

Isabel María Garau Campins  antigua moradora de Can Monroig junto a la puerta del patio


Monroig (Muntrog o Montroig) fue uno de los caballeros que acompañaron a Jaume I en la conquista de Mallorca.

"Montrog (Arnaldo) cupiéronle en el término de Inca las alquerías Beriracha y Benirocabli de seis jovadas y un molino de la fuente de Canet llamado Aboember por indiviso con el rey. Otro Araldo de Monroig tal vez el mismo en 1290 fue jurado de la ciudad de Mallorca por la clase de artesanos."  Memoria de los pobladores de Mallorca.

La restauración (ver más)

Por increible que parezca compramos Can Monroig sin saber cómo íbamos a financiar este poyecto. Fuimos osados, ingenuos y bastante inconscientes, nunca lo hemos negado.

Tardamos dos años en iniciar las obras, otros dos en restaurar las cubiertas, las paredes o los forjados, tirar tabiques o abrir espacios; liberamos un gran arco gótico que apareció durante la reforma, desentarramos un horno y varios aljibes de piedra; bajamos el suelo por debajo del nivel de la calle....


arco gótico en Can Monroig

En el 2006 nos mudamos a vivir a la casa sin haber terminado las obras; un par de habitaciones habitables, una cocina provisional  y un baño nos bastaban; el resto de la casa estaba por terminar, el suelo de la planta baja y el subterráneo se había excavado hasta el nivel de la tierra.
El primer invierno lo pasamos sin cristales en las ventanas ni puertas en la planta baja.


suelo del subterráneo levantado

  Descubriendo una tinaja enterrada en el "underground"


A finales de ese mismo año fuimos conscientes de que no podíamos terminar las obras si debíamos pagar a otros la ejecución. Tras unas semanas de desánimo total decidimos continuar el trabajo nosotros mismos.

Finalmente la casa saldría ganando. Entre dirigir una obra queriendo transmitir a otros el efecto final que buscas y hacerlo tú mismo, siempre hay una diferencia. Las paredes trabajadas a mano, los suelos transformados piedra a piedra, las vigas pintadas con pincel y no con brocha, la fachada restaurada imitando la pátina antigua....mil y un detalles y un especial interés en que el trabajo fuera artesanal y respetuoso con lo antiguo dieron a la planta baja de Can Monroig un encanto especial, como si aquí no hubiéramos tocado nada y todo llevara así años.

En una ocasión una vecina de Inca llamó a nuestra puerta y pidió visitar la casa; su hija estaba preparando un trabajo sobre el gótico en Inca y quería fotografiar nuestros arcos. En aquella época no habíamos terminado la restauración pero estaba ya en su fase final. La madre se me acercó, con mucha amabilidad y en tono comprensivo me dijo:"esta casa es preciosa pero vais a tener que invertir mucho dinero para arreglarla". Me quedé de piedra ¡llevábamos cinco años restaurando can Monroig!!!

En noviembre de 2009 y coincidiendo con el "Dimecres Bo" dimos por finalizada la restauración e inauguramos Can Monroig con una fiesta a la que invitamos a algunos amigos; durante el "Dijous Bo" se corrió la voz de que dejábamos visitar la casa y el aluvión de visitantes nos sorprendió.


inauguracion de can monroig


Habíamos terminado la restauración de una casa que quería ser nuestra tarjeta de visita, referente de la restauración sostenible y recuperación del patrimonio civil a la que nos dedicamos; nosotros teníamos una casa increíble que enseñar, con un trabajo del que nos sentíamos orgullosos pero no había clientes porque estábamos en plena crisis económica.

Marie-Noëlle Ginard Féron
Robert López Hinton
Can Monroig
Inca, Mallorca
18 de agosto 2014

Restaurando una casa antigua en Mallorca

 
 
Proceso de restauración de una casa tradicional mallorquina.

Hace poco os hablábamos del último proyecto de Can Monroig en Mallorca "Restaurando una casa tradicional mallorquina".
En próximos artículos os iremos contando cómo avanza el proceso de restauración para que así podáis apreciar mejor los cambios.

Tras desmontar la casa, quitar lo que quedaba del tejado, forjados, tabiques y picar las paredes interiores, hemos consolidado los muros. Es un trabajo lento pero necesario. El tipo de construcción y el estado de las paredes, así lo requieren.

Actualmente estamos reconstruyendo la cubierta con aislamiento y ventilación natural. Tanto en la apertura de huecos como en el recrecido de paredes de piedra, tratamos de mantener el aspecto original de la casa, igualando materiales y acabados.


cumbreras


Estado en que nos encontramos las cumbreras



Las paredes interiores tras retirar el mortero viejo

Paredes interiores tras retirar el viejo mortero



consolidacion de paredes de tierra


Consolidación interior de paredes de tierra


apertura de huecos


Abriendo huecos


reconstruir ventanas de mares


Reconstruimos las ventanas a semejanza de las antiguas


igualar muros de piedra


La altura de las paredes ha subido ligeramente al poner la nueva cubierta, así que estamos igualando los muros de piedra para que no se note la diferencia.



tejado ventilado

Tejado ventilado y recuperación de tejas antiguas

Para el tejado hemos utilizado métodos de ventilación natural que disminuyen la temperatura interior de la vivienda en varios grados durante los meses de calor.

2014

Recomendamos visitar nuestro blog en Marie Claire Maison.
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