Casa de Campo en Buger

Esta casa situada en la comarca del Raiguer en Mallorca había sido rehabilitada y acondicionada en varias ocasiones en las últimas décadas, a medida que las necesidades de la familia propietaria de la misma iban creciendo. En los años sesenta construyeron un anexo pegado a la casa antigua. Revocaron una de las fachadas con mortero de cemento, levantaron un porche con vigas de hormigón, pintaron el portal de marés con pintura plástica de color salmón, etc. y descuidaron el estado de las cubiertas de teja árabe o las fachadas laterales que conservaban parte del mortero original ya muy degradado. 
La restauración consistió en reconstruiir la cubierta, aislándola usando materiales naturales, sanear las paredes exteriores recuperando los revestimientos antiguos a base de cal y reproduciendo los esgrafiados y las pátinas antiguas.
Finalmente diseñamos dos cocinas fabricadas por artesanos locales.

la fachada antes de restaurar

Fachada de la casa antes de la restauración

Fachada con restos de esgrafiados antes de restaurar Proceso de Restauración



Fachada con restos de esgrafiados antes de restaurar
Una de las paredes exteriores antes de restaurar.


El canal de barro estaba estropeado y la humedad había deteriorado notablemente el mortero de cal que en buena parte de la fachada se había sustituido por mortero de cemento.
En algunas zonas se apreciaban esgrafiados que decoraban antiguamente esta fachada.



Proceso de Restauración
Retiramos el cemento que cubría  las viejas paredes de piedra y arcilla que creaba humedad y malos olores.



retirando el cemento de la fachada
Picamos el cemento que cubría la pared de la fachada principal



portal encalado
Restaurando el portal de pieda de marés apareció un encalado de color almagre original y decidimos recuperarlo.



esgrafiado
Reprodujimos los esgrafiados de una de las paredes exteriores sobre un revoco de mortero de cal,
imitando el envejecimiento y la pátina.



 pared esgrafiada
Canal de barro para la recogida de lluvia y pared esgrafiada por Marie-Noëlle Ginard



cubierta restaurada
Cubierta aislada con morteros de cal y materiales naturales, recuperando las tejas antiguas.


fachada antes y despues
Una de las fachadas de la casa antes y después:
Restauramos la fachada usando unicamente morteros de cal y las pátinas adecuadas buscando los colres de la zona.



Buger despues

Restauramos de las vigas y recuperamos puertas antiguas, En paredes y  suelos usamos morteros de cal



cocina
Diseñamos los muebles de cocina realizados en hierro y madera roble macizo.
Paredes de tadelakt, suelo de "trespol" antiguo restaurado.


   Antes


   Durante


   Después


Casa de Pueblo en Pollensa

Esta casa pertenece a una familia inglesa que pasa largas temporadas en Mallorca y que siente especial predilección por la zona de Pollensa. Tras muchos años residiendo en una casa de construcción nueva en las afueras del pueblo, enamorados de éste, del buen ambiente que se respira a lo largo de todo el año, de las tiendas y restaurantes con encanto, del mercado del domingo; del buen “feeling” entre mallorquines y extranjeros que se da en Pollensa como en ningún otro sitio, decidieron adquirir una casa antigua en el interior del pueblo. Encargaron el proyecto de restauración e interiorismo a Robert López-Hinton y Marie-Noëlle Ginard de Can Monroig ya que conocían su experiencia en restauración de casas antiguas, conocimiento en técnicas y materiales y su gran compromiso con la sostenibilidad en la construcción.

Can Fabregas
Can Fabregas en Pollensa
Esta vivienda que se reconstruyó conservando los volúmenes y la tipología originales, consta de planta baja, primer piso y altillo.

Debido al deterioro y al mal estado de la casa, sólo se pudo mantener en pie la fachada. Las tabiquerías interiores eran de marés con poco grosor y baja calidad, por lo que no merecía la pena mantener estas paredes. Sin embargo, la consigna era crear una atmósfera de casa antigua, con sus materiales, sus pátinas y su carácter. Así que durante el desmonte se tomó mucho cuidado en recuperar materiales como la baldosa mallorquina, la libaña de marés o la baldosa hidráulica. La nueva tabiquería de bloque de ladrillo se recubrió con morteros de cal y aislantes naturales, lo que confiere a la casa un grado de aislamiento y confort térmico importante.

Can Fabregas
Can Fabregas en Pollensa

La fachada original, de tierra, cal y piedra parcialmente vista, se revocó siguiendo la tipología propia del pueblo de Pollensa, para lo cual se analizó la granulometría y composición del mortero antiguo. El resultado es una fachada estéticamente impecable pero que además respira, creando en el interior un ambiente sano y confortable. Los suelos se embaldosaron con terracota antigua y en algunas habitaciones se utilizó la baldosa mallorquina original de la casa. En la zona del altillo, un espacio abierto donde conviven dormitorio, salón y baño, los suelos se realizaron con mortero de cal a semejanza de los antiguos “trespols de calç” mallorquines.

Para dar un carácter "orgánico" a las paredes, evitar líneas y ángulos rectos y recuperar el aspecto original, todas las paredes se realizaron a mano, consiguiendo unos efectos armónicos y con mucho carácter.

Las paredes y las duchas de los baños , así como las paredes de la cocina, están hechos con la técnica del tadelakt , un revestimiento natural a base de cales especiales, brillante, liso, resistente al agua con propiedades antisépticas y bioclimáticas. Utilizando al máximo los materiales rescatados durante el derribo de la antigua vivienda, se fabricaron bancos y asientos de marés para el salón y el patio, así como para algunas de las tabiquerías interiores. En todo momento el marés se trabajó a mano buscando un aspecto artesanal, incluso irregular. Las puertas interiores se hicieron en madera de pino y posteriormente se pintaron buscando el efecto de policromía antigua.

Can Fabregas
Can Fabregas en Pollensa

Los muebles de cocina y cuartos de baño, fueron diseñados por Robert López Hinton y realizados en hierro. La pátina en color verde de la cocina o color óxido en los baños, es obra de Marie-Noëlle Ginard, especializada en estos trabajos de pintura decorativa. El propietario de la vivienda dio total libertad a Can Monroig para la selección del mobiliario, lo que aprovecharon para crear un ambiente personal y exclusivo. Muebles antiguos y vintage conviven con mesas o sofás realizados en roble antiguo; apliques de luz, obra de un escultor local, con librerías de hierro habitadas por “action men” y botellas antiguas encontradas en un rastrillo. Camas de hierro con restos de policromía y butacas danesas de los años sesenta.

Can Fabregas
Can Fabregas en Pollensa

La calidez la aportan los tejidos artesanales en cortinas y textiles que provienen de los talleres Vicenç de Pollensa o Bujosa en Santa María. Como anécdota, contar que en la fachada de la casa se ha mantenido un gran portal de marés que servía de acceso a los establos. Para no perder luminosidad se sustituyó el portón de madera por uno de cristal y hierro, dejando a la vista el interior de la casa y un pequeño pero bonito jardín. Los transeúntes que pasean por esta callejuela de Pollensa, ya sean locales o extranjeros, siempre se asoman para contemplar la casa o como sus habitantes desayunan por la mañana. En definitiva, una casa pensada para una familia inglesa que busca un poco de paz y equilibrio en Mallorca.

 Durante la restauración



Después de la restauración

Can Monroig, La casa.

La primera vez que vimos Can Monroig

Fue en el año 2002, creo recordar que un día de junio sobre las tres de la tarde; Robert y yo habíamos quedado en Inca con Sebastián Mora, propietario de una casa que estaba a la venta en la ciudad.

Veníamos andando desde el centro de la ciudad, y al ver que nos habíamos alejado un poco de las calles principales  le dije a Roberto a modo de advertencia:"está muy lejos del centro, ya puede estar bien esta casa...". En aquel momento vivíamos y trabajábamos en Pollença; buscábamos una casa para restaurar, vivir en ella y que al mismo tiempo nos sirviera de estudio o showroom.

fachada antigua de can monroig                                    

Cuando al entrar por la calle gerrers nos encontramos de frente con la fachada de Can Monroig me quedé callada. Es difícil explicar lo que sentimos al atravesar la puerta por pimera vez. A pesar de estar subdividida en muchas habitaciones, la casa era enorme y amplia, con una distribución distinta a la habitual -los arcos perpendiculares a la fachada y no paralelos-; se adivinaba un arco ojival en una pared que nos separaba de la casa vecina -coup de coeur!-; una de las habitaciones tenía suelo de losa de piedra, las demás suelo de barro antiguo; las paredes encaladas y las vigas de madera; al fondo un patio, en el primer piso tres salas inmensas...

Era una casa bastante "pura" y con toda seguridad no había sido reformada en  los últimos 100 años.

entrada de can monroig

Llevaba 25  años sin ser habitada y eso se notaba: humedades, desconches en las paredes, entradas de agua en la cubierta, fachada en mal estado, el porche del patio invadido por la vegetación... Para dos amantes de las ruinas como nosotros  era una verdadera joya. No tardamos más de veinte minutos en decidir que queríamos comprarla.

La casa pertenecía a la familia Salas  desde el siglo XVI y era más conocida como Can Monroig d'abaix para diferenciarla de Can Monroig de Sa plaça -ya desaparecida- que estaba cerca del  ayuntamiento.

antepasados de can monroig

Monroig (Muntrog o Montroig) fue uno de los caballeros que acompañaron a Jaume I en la conquista de Mallorca:
"Montrog (Arnaldo) cupiéronle en el término de Inca las alquerías Beriracha y Benirocabli de seis jovadas y un molino de la fuente de Canet llamado Aboember por indiviso con el rey. Otro Araldo de Monroig tal vez el mismo en 1290 fue jurado de la ciudad de Mallorca por la clase de artesanos."  Memoria de los pobladores de Mallorca.
"Fueron nombrados cuatro personas, dos cristianas y dos judías para acordar los precios de ventas y alquileres de las casas del que sería el Call, pero ante los precios se quejó la Universidad de Inca formulando escrito al rey y paralizando todo el proceso quedando en suspenso por un periodo de 10 años donde el gobernador dió orden de ejecutar la sentencia y continuar con el proceso del Call , pero no fué hasta 1363 con el nuevo gobernador Bernardo de Tous que se comenzó a ejecutar, se nombran una nueva comisión de valorización formada por Montroig y Palou  (cristianos) con Faquim y Fallux (judíos)." Wikipedia, barrio judío de Inca.

La restauración (ver más)

Por increible que parezca compramos Can Monroig sin saber cómo íbamos a financiar este poyecto. Fuimos osados, ingenuos y bastante inconscientes, nunca lo hemos negado.

Tardamos dos años en iniciar las obras, otros dos en restaurar las cubiertas, las paredes o los forjados, tirar tabiques o abrir espacios; liberamos un gran arco gótico que apareció durante la reforma, desentarramos un horno y varios aljibes de piedra; bajamos el suelo por debajo del nivel de la calle....

 En el 2006 nos mudamos a vivir a la casa sin haber terminado las obras; un par de habitaciones habitables, una cocina provisional  y un cuarto de baño nos bastaban; el resto de la casa estaba por terminar, el suelo de la planta baja y el subterráneo se había excavado hasta el nivel de la tierra.
El primer invierno lo pasamos sin cristales en las ventanas ni puertas en la planta baja.

restaurando can monroig                            restaurando can monroig                                                                                                   

A finales de ese mismo año fuimos conscientes de que no podíamos terminar las obras si debíamos pagar a otros la ejecución. Tras unas semanas de desánimo total decidimos continuar el trabajo nosotros mismos.

Finalmente la casa saldría ganando. Entre dirigir una obra queriendo transmitir a otros el efecto final que buscas y hacerlo tú mismo, siempre hay una diferencia. Las paredes trabajadas a mano, los suelos transformados piedra a piedra, las vigas pintadas con pincel y no con brocha, la fachada restaurada imitando la pátina antigua....mil y un detalles y un especial interés en que el trabajo fuera artesanal y respetuoso con lo antiguo dieron a la planta baja de Can Monroig un encanto especial, como si aquí no hubiéramos tocado nada y todo llevara así años.

En una ocasión una vecina de Inca llamó a nuestra puerta y pidió visitar la casa; su hija estaba preparando un trabajo sobre el gótico en Inca y quería fotografiar nuestros arcos. En aquella época no habíamos terminado la restauración pero estaba ya en su fase final. La madre se me acercó, con mucha amabilidad y en tono comprensivo me dijo:"esta casa es preciosa pero vais a tener que invertir mucho dinero para arreglarla". Me quedé de piedra ¡llevábamos cinco años restaurando can Monroig!!!

Tras cinco años de obras y mucho esfuerzo, en noviembre del 2009 y coincidiendo con el "Dimecres Bo" inauguramos Can Monroig con una fiesta a la que invitamos a algunos amigos. Durante el "Dijous Bo"(fiesta principal de Inca) se corrió la voz de que podía visitarse la casa y nos sorprendió gratamente el número de personas que acudieron ese día a verla

Inauguracion de can Monroig

Habíamos terminado la restauración de una casa que quería ser nuestra tarjeta de visita, referente de la restauración sostenible y recuperación del patrimonio civil a la que nos dedicamos; nosotros teníamos una casa increíble que enseñar, con un trabajo del que nos sentíamos orgullosos pero no había clientes porque estábamos en plena crisis económica.

Marie-Noëlle Ginard Féron
Robert López Hinton
Can Monroig
Inca, Mallorca
18 de agosto 2014

Pintando la casa con pinturas naturales

Desde hace unos días estamos pintando Can Monroig


pintando con pinturas naturales


Hemos elaborado nuestras propias pinturas con materiales naturales y biodegradables,
no huelen, no son tóxicas y a nuestro gato le encantan.
Aquí vemos a Jabba junto a Noëlle controlando el proceso de elaboración.

No tendría nada de particular si no fuera porque estamos muy contentos de hacerlo con nuestras propias pinturas, naturales y ecológicas. Desde que tuvimos nuestro primer taller, en Llubí (Mallorca) a mediados de los noventa, donde pintábamos muebles mezclando bases con óleo o paredes con latex y pigmentos, hemos aprendido alguna cosa más.

Pintando las paredes de Can Monroig


A nuestro gato Jabba le gusta controlar en todo momento la calidad de los acabados.


No nos gustan los materiales prefabricados, uniformes y artificiales. Nos gustan las texturas, los acabados mates, los colores naturales y personalizados; y si encima podemos trabajar con un material respetuoso con el medio ambiente que no es tóxico para los habitantes de la casa, cuidando la salud de los que nos rodean, mucho mejor. No hay más que ver como nuestros gatos Jabba y Yoda nos han acompañado en todo momento sin perder detalle.


Yoda contempla el desorden mientras pintamos


Creo que a los gatos no les gusta el desorden


Actualmente fabricamos las pinturas para paredes y muebles "in situ", solo las usamos en nuestros proyectos decorativos. De momento no las producimos ni las comercializamos pero no descartamos hacerlo en un futuro.


Blanco


Jabba controla el acabado blanco de las pinturas naturales


En fin, que todo esto no nos ha librado de tener la casa patas arriba durante unos días y para sacarle el lado bueno hemos decidido que nos gusta el desorden y aquí tenéis la prueba.



Can Monroig en desorden


C
an Monroig, Febrero 2015

También en nuestro blog en Marie Claire maison



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